lunes 19 de octubre de 2009

TODO


Dicotomias, todas mis opciones,
eso me ofrecés, mundo.
Quería problemas comunes y me topé
con papeles ya escritos.
Yo quería hojas en blanco,
yo quería escribir, hacer dibujos, hacer figuras de papel.
Yo quería letras y me diste números.
Yo quería hacer y no repetir,
no quería repetir todo el tiempo lo que ya otros hicieron.
Cosas aburridas, ingresar numeritos
ya pensados por otros.
Estructuras mentales que arrojan más estructuras,
y el tiempo...
no lo entendemos,
que el tiempo solo está en la mente,
esa máquina imperfecta.
No quiero más dicotomías:
cuerpo/mente
cielo/infierno
luz/oscuridad
números/letras.
Quiero que entendamos, entender
que todo converge,
que todo es uno.
No quiero elegir entre las dicotomías,
simplemente quiero ser una.
Ni Cocó ni Lorena,
solo una, solo un TODO.

sábado 3 de octubre de 2009

periodismo,Periodismo,literatura,Literatura!

A veces me siento irremediablemente lejos de la literatura, como si el Universo conspirara para que me abra, para que le suelte la mano. Y también me pasa con el periodismo. Es paradójico que siempre que me preguntan a que rama de las Ciencias de la Comunicación Social me quiero dedicar, ponga primero a la Literatura. Siempre digo: quiero ser escritora y periodista. Muchos ejemplares literatos han practicado ambas profesiones al mismo tiempo, quizás ellos han llevado a la máxima el precepto negado por todos los periodistas de: "el periodismo no es objetivo". Quizás por tratarse de artistas, porque a los artistas le importa poco lo que piensan los demás, pasan por este mundo de una manera sobervia diciendo lo que piensan y haciendo lo que quieren -la mayoría de las veces-.
Todavía resuenan en mi cabeza las palabras de mi profesor de "Taller de Comunicación Periodística": "Lorena, esto es Periodismo, no Literatura". Pero ya no me irritan ni me sonrojan. Y menos aún me meten el dedo en la llaga, porque sé que no tengo que elegir, porque sé que el Periodismo no es una ciencia dura en donde hay que rellenar una bendita pirámide invertida, ni que el trabajo de Walsh fue vanguardista y ya.
A veces me pregunto sobre mis verdaderos fundamentos para hacer lo que hago, estudiar lo que estudio, y elegir los caminos que elijo. Cuando decidí sumergirme en la carrera en la que navego (o naufrago) lo hice pensando en que el arte era egoísta, por eso deseché estudiar arte. Lo cierto es que desde siempre se dieron en mi un gran fluir de expresiones que canalicé a través del dibujo, de la poesía, del teatro, de la literatura, de la fotografía, del guión de cine...siempre me gustó hacer cosas, producir cosas. El resto del mundo siempre me afligió. Mi paso por la escuela fue una rebeldía constante, mi burla a la mayoría de los profesores fue atroz, siempre quise exponerlos, demostrar que no sabían nada, que leían el librito y lo seguían en perfecto orden para inculcarnos a los estudiantes su mandato civilizador y patriótico. Mi paso por el mundo laboral que sigue vigente también fue siempre así. Quizás por eso odié desde pequeña que me dieran órdenes, quizás porque no respeto las jerarquias, quizás porque me gusta cuestionar absolutamente todo. Pero siempre fui una excelente alumna y buena trabajadora. Tuve el mejor promedio de la escuela, estuve en la bandera, el Intendente me dió una medalla de plata. En los trabajos coseché diferentes regalos y reconocimientos. Y eso quizás entra en mis dicotomías. Siempre me sonrojó eso. Me sonrojó haber salido, como siempre dije: "un excelente producto del sistema educativo". Y no había leído a Foucault en ese entonces.
Mi problema está en no poder dejar de decir lo que pienso. Por ejemplo, el viernes pasado almorzabamos en una pizzería con mi supervisor y el gerente de mi división y compañeros, cuando mirando la televisión, pasaron lo de Terrabussi, y yo me puse a explicarles que los dueños de Kraf eran unos hijos de puta y sobre el derecho a manifestarse de los trabajadores a los que le quitan sus puestos de trabajo. Esas son las cosas que yo debo aprender a callarme. Mi supervisor me contestó: "el idealismo se pierde cuando apremia el hambre". Y yo le respondí: "si, por eso trabajo acá".
Bueno, volviendo al tema del periodismo y la literatura, siento que esta última me suelta la mano porque no tengo tiempo de leer y menos aún de escribir. Últimamente solo he leído teorías sobre el Periodismo e Historia Argentina. Y quizás por eso me pongo ahora a escribir estas lineas soltadas, vomitadas directamente en este blog, como todo. Espero que me crean cuando les digo que nunca sé de lo que voy a escribir, sino que abrp: creación de entradas, y suelto ahí lo que se me viene a la cabeza. De esa manera espero empezar a soltar libros cuando se dé el momento. Cuando tenga el tiempo de dedicarme solamente a esto. Por eso quiero recibirme pronto, para poder ir con un título a buscar un trabajo, porque a pesar de mis siete años de cursada, a pesar de mis incursiones en el periodismo, de mi publicación de notas, de los comentarios que suscitan, no me llamo a mi misma periodista. Si lo hace el director de la web para la que escribo, quien me puso en el staff como periodista, y a mi sigue dandome verguenza. Quizás porque pienso que toda mi formación vale más que la aparición recurrente en los medios de personas que no están aptas para comunicar. Y que me perdonen todos los que escriben en blogs, no se es periodista solo por contar hechos o construir noticias. Se es Periodista formándose en una Universidad, como lo hago yo y miles de estudiantes que se desarman los sesos aprendiendo miles de teorías, analizando miles de discursos, lideando con cientos de profesores con cara de orto en los finales. Uno es periodista estudiando, formándose, y aprendiendo, no un conjunto de reglitas de redacción, si no aprehendiendo un conjunto de relaciones sociales que se dan en niveles tan abstractos que no tienen ni idea.
Creo que mi deseo de comunicarme encontró este canal, que es la carrera que curso, y en ella convergen todos mis deseos. Pero quiero más, quiero seguir encontrandole el camino en el que rumbeen juntos, el arte y la comunicación. En eso estoy, mientras espero que la literatura no me suelte la mano, porque yo, no se la pienso soltar jamás.

martes 25 de agosto de 2009

lo que me irrita

Cosas que odio:
-Cuando estoy en el trabajo y vienen a saludarme y no sacan los ojos del monitor, como si fueran a descubrir, por ejemplo no trabajo y me dedico a mirar chongos en pelotas.
-Cuando voy en el subte o colectivo, a duras penas sosteniendome por inercia, ya que voy calzada practicamente entre la gente y sube una vieja gorda o un tipo altisimo y con mochila o maletín que parecen querer pararse en esos 20 cm. que estoy yo. Y no les importa nada, sólo quieren esos 20 cm. de mugriento subte para joderme la vida. Y para conseguirlo están dispuestos a lo que sea, a clavarme el maletín en la espalda o a respirarme en la cara.
-Cuando voy en el colectivo sentada leyendo y alguien se me para enfrente y me tapa el sol,y noten que eso sucede cuando el colectivo va vacio.
-Cuando estoy sacando fotocopias en la oficina y viene alguien y se me para al lado y empieza a revisar cada hoja que sale diciendo que mando a imprimir algo urgente.
-Que me hablen y en lugar de mirarme a los ojos claven la vista en mis tetas.
-Que cuando paso se den vuelta y me miren el culo.
-Ciertos gestos y frases hechas. Como por ej. : "si,si", "no,no"
-Odio a los que escuchan música sin auriculares en el celular o peor aun, uno que vi que iba con un reproductor de dvd protatil viendo y escuchando a todo volumen videos de reaggeton.
-Odio que me empujen cuando voy caminando.
-Odio a los que van de a 5 en la vereda y no me dejan pasar.
-Odio a los que van distraidos en la calle y se paran de repente o me chocan.
-Probarme ropa.
-Que no ande internet cuando lo necesito.
-Ir a los teóricos en la facultad y que el profesor delire.
-No tener tiempo para hacer lo que quiero.
-Que esta ciudad me haya marcado el ritmo.

viernes 24 de julio de 2009

zapatofono

Nunca entendí como una mujer se puede sostener en diez centímetros de tacos durante todo el día y viajar en subte sin morir de dolor. También me pregunto cómo hice en algún momento de mi vida para ir a bailar con taco aguja. Cada día voy trocando la comodidad por el glamour, y es que quizás no soy tan superficial como parezco. Tengo una morbosa obsesión por mirar los zapatos ajenos. Alguna vez oí decir que por el calzado se puede conocer a una persona. Lo que más me molesta de la línea B es viajar en hora pico y para el lado del centro, porque no puedo mirar los zapatos de los que están sentados enfrente como haría cuando viajan pocas personas. He aprendido a hacerme un perfil psicológico y social de las personas que usan determinados zapatos.
Para que puedan seguir mi corriente de análisis les pongo algunos ejercicios:

1)sandalias de cuero marrón clarito prendidas atrás con suela de goma de 2 cm aprox.

a)ama de casa
b)turista
c)atleta

2)borceguíes de cuero negro con plataforma.

a)abogado
b)gerente
c)dark

3)zapatillas converse all star de lona en colores tales como: azul,verde,negras,rojas.

a)estudiante de comunicación,arte,diseño,cine,fotografía
b)estudiante de arquitectura,ingeniería,veterinaria
c)estudiante de agronomía,medicina,rrhh

Ustedes me dirán sus respuestas. Espero no ser muy prejuiciosa o que las personas estemos muy estereotipadas.

miércoles 22 de julio de 2009

metadiscursiva,yo





Cansada de esta necesaria necedad de fingir que es aquí en donde soñé estar. Nuevamente ese problema. Donde quise,donde quiero,¿dónde debo?¿dónde no me queda otra?¿o me queda?Los sueños se deshacen en mis manos mientras miro la pila de papeles acumulados en este escritorio de oficina que sé, no me pertenece.¿Quién nos pone donde estamos?¿Somos nosotros finalmente?


Yo añoro sensaciones de épocas más sublimes en donde lo que apremiaba no era el tiempo, mientras sueño con hacerme aire,hecho más raíces. Nunca quise ser adulta. No hubiese elegido la parodia de la empleada administrativa. Pertenezco a otros lugares, a otros tiempos, de ojos muy delineados,de sahumerios, de libros amarillentos,de ferias y de guantes comprados en San Telmo.Yo soy de aquellos antros donde no se duerme, de esos esperpentos con olor a maní,café y cerveza en donde se juega el destino del mundo cada amanecer.Seguro es mi culpa,por ser responsable.Pero aunque hoy esté aquí, sé que pronto volveré a aquellos luagres que sí me pertenecen, en donde no juzgarán mi desaliño,ni mi mala pronunciación del inglés, donde no importatán los números y, las letras danzarán en un abrazo semántico, en un juego libre de sintagmas y morfemas.El todo no es este sistema.

lunes 9 de febrero de 2009

allá/acá


Asi fue, ellos llegaron y eran menos. Estos acá sólo tenían un paraíso que querían conservar.

Esos de allá trajeron sus pestes, su ira, su forma de entender el poder.

Estos de acá los apreciaron con horror.

Esos de allá se impresionaron con esta tierra abundante en maravillas que esos de allá denomiron "exótica". Esos de allá no la supieron adorar como estos de acá.

Estos de acá no sabían de metales que lastiman, sólo sabían de metales que adoran Dioses.

Esos de allá levantaron la bandera de un Dios que les servía a sus fines.

Estos de acá murieron de a millones.

Esos de allá se llamaron conquistadores.

Estos de acá se entendieron esclavos y se suicidaron en masa. A ellos y a sus hijos.

Esos de allá trajeron otros de más allá para que sirvieran a los fines de ESO de más allá.

ESO de más allá los dominaba.

Aquellos de más allá tenían precio.

Estos de más acá vieron sus templos derumbados. Sus obras de artes sangrando.

Esos de más allá se quedaron y saquearon y se volvieron y vinieron otros de más allá.

Y fueron y vinieron y este más acá se transformó para nunca volver a ser ese paraíso de acá, de acá a la vuelta.

Y los de acá ahora ruegan por un gramo de tierra. Mientras los de allá arriba en nombre de la libertad matan día a día a millones de estos más acá mezclados con los de más allá y los de más allá y los de más allá.

Y un águila los mira desde la cima a punto de atacar nuevamente.

Mientras los de más acá esperan el momento de que sus muertos sean vengandos.

domingo 28 de diciembre de 2008

Dos Natalia Natalia



Marcos y Antonio caminan nerviosos por Arenales, mirando rapidamente para atrás, es como si los dos se hubiesen puesto de acuerdo para voltear la cara, ambos, lo hacen al mismo tiempo.
Marcos tiene 20 años, luce zapatillas Nike con cámaras de aire de color naranja, las que le dan un aspecto patético. Metro cincuenta y pocos kilos de peso hacen de su apariciencia la de un niño que ha visto mucho horror. Su aspecto es complentado con un jeans imitación Levi´s y un buzo que casi le llega a las rodillas, gorra con bisera con los colores de Boca Juniors y el último celular Motorola con cámaras de fotos y reproductor de mp3, también tiene acceso a internet, pero él no lo sabe usar, sólo escucha cumbia y reaggeton y descarga wallpapers de Luciana Salazar en poses sugestivas y con poca ropa. Vive en Once, en la calle Jean Jaures, en un departamente atiborrado de gente. Duerme con un hermano en la misma cama de una plaza. No estudia, tampoco terminó jamás la secundaria comenzada en Perú. Trabaja haciendo changas, a veces descargando bultos en el Puerto, a veces vende dvd´s en la calle, pero casi siempre lo corre la policía. No tiene esperanzas en el futuro. Sus mayores alegrías consisten en juntarse con sus amigos e ir de vez en cuando a comer a una fonda peruana, un pollo frito en aceite mil veces utilizado. Cuando tiene algo de plata van a bailar a la bailanta. Su mamá es una mujer bajita y callada que trabaja en una casa en Recoleta. Su padre los abandonó en Perú cuando él tenía 4 años, era un militar. Su hermano José Carlos va a la escuela y tiene 7 años. Viven con su tío, que trabaja en un call center.
Antonio tiene 17 años. Le gusta vestirse bien, pero no tiene plata para comprar esa ropa que observa con nostalgia en las vidrieras del Shopping Abasto. Se conforma con ir a la Salada a comprar imitaciones de marcas conocidas. Usa unas zapatillas Adidas también con cámaras de aire, que compró con sus ahorros. Trabaja en un kiosco en Pueyrredón y Perón y le pagan un sueldo magro. Tampoco terminó el secundario. Vive con su abuela en Once, en Rivadavia y Boulogne Sur Mer.
Ambos iban esa tarde caminando rumbo a la avenida Santa Fe, iban a tatuarse a la Bond Street, cuando se dieron cuenta que tenían mucho hambre. Cuando pasaron por un kiosco, Antonio hurtó una bolsa de papas fritas y los dos salieron corriendo. El empleado del kiosco los vió y los corrió hasta la esquina, mientras gritaba que le habían robado.
Cuando vieron que el empleado ya no los seguía, siguieron caminando con nerviosismo y entre risas se comieron las papas.
En ese mismo momento, una Sra. Que caminaba por la misma cuadra del kiosco, fue asaltada por un sujeto, quien le robó la cartera y salió corriendo. La mujer llamó a la policía. Cuando estos arribaron, el empleado del kisoco les manifestó el robo del que había sido objeto. Los policías concluyeron que se trataba de los mismos sujetos. La Sra. Era la esposa de un Juez y no tuvo reparo en decirlo.
Un policía llamó de inmediato por radio a otros oficiales que estaban por el lado por donde los chicos habían salido y dijeron textualmente: -dos natalias natalias acaban de cometer un ilícito.